Seducidos

jueves, 12 de agosto de 2010

Enigma de un pecado.

"Y me saco de si empapada por dentro , como cuando la ola se retira de las rocas luego de haberla golpeado una y otra vez...Mi pene mojado de ella, mi voz temblando entre sus labios, y todo su sabor dentro de mi boca.
La fragancia se queda en mi por dias, por horas, por minutos y todos los segundos que la vida puede darme entre sus piernas.
Luego una copa de vino rosado endulza mis labios salados y dejo que me atrape entre sus labios, para en pequeños sorbos beberlo todo dentro de mi.
Tu mi mar de angustias, tu mi deseo concedido."

Don Juan de Marco.