martes, 10 de mayo de 2016

Sensibilidad.

" Para ella había sido todo, sus ojos se habían cerrado, su corazón aún estaba agitado..
Los senos volvían a su normalidad... los labios dejaban de ser gruesos mientras sus piernas derramaban las destiladas gotas de miel... ya sólo estaban mis dedos recorriendo su vientre y bajando hacia la humeda morada... los gemidos se habían apagado mientras sus nalgas buscaban cobijo acurrucandose a las carnes del amante... era tarde para ella...No quise buscar entre los plieges, nada más quedaba la calida carne expuesta a mis deseos....."

Don Juan de Marco, sensibilidad...

Pescadores de sueños

Y como un pez se fué enredando en mis redes , expuesto su cuerpo desnudo a mi mirada... sobe suavemente el lomo mientras su vientre se recogía como la marea, sus gemidos eran cantos de gaviotas y sus piernas las alas que se abrían.
Tomé de su sexo el más salar de los sabores y la fui haciendo mía. Cada beso levantaba una nueva ola mientras sus senos se expandían como algas batidas al juego de las olas... Sus casquillos pesoneros se endurecían envueltos en mis labios. mientras mis dedos dibujaban espumas entre sus piernas.
Entré en la profundidad rubí de sus carnes encendidas, para golpearla dentro, como son golpeadas las rocas por el mar, sentí sus quejumbrosas palabras de súplica pidiendo que no me detuviera, hasta que caí en el fondo de su alma levantando sus caderas en cada embestida, y nadé dentro, como cetáceo en medio de las nubes,  floté por instantes hasta que perdí el horizonte de sus laderas, en donde sólo podía ver y sentir la humedad que escapaba de desde sus profundidades... y me mojé por dentro hasta sentir la suavidad de sus labios externos que me envolvían como una cobra a su presa hasta hacerme desaparecer entre sus piernas y soltar todo el torrente que se apretaba dentro... fueron olas de néctar que fueron a chocar
justo al fondo de sus paredes y sentí como jadeaba por dentro y fuera, y como sus desaires se ajustaban dentro para recibir cada uno de los jugos que derramaba, y prisionero de sus muslos perfectamente ajustados, vi que no dejaban escapar ni la brisa que mis olas repartían en lo más profundo de sus ser, luego, se cerraron nuestros ojos y la resaca de nuestros gemidos quedó envuelto en sueños marinos que no nos dejaban ni decir los placeres que habíamos sentido. Y así desaparecí de su vida, como un pescador errante. 

Don Juan,,, Entre Mis Redes...

lunes, 9 de mayo de 2016

Salvaje-mente.

Y tomé firmemente uno de sus senos llevándolo suavemente a mi boca, Del zumo que arrancaba entre gemidos, baje por su vientre hasta hacer de sus caderas mías, De boca , sometida contra la almohada entré sigilosamente entre sus nalgas y me apoderé de su alma, para entrar dulcemente enseñándole el camino al paraíso.... Era mía, pero libre de escoger hasta cuando duraría, y me dejó entrar haciendo temblar sus caderas y gritar entre lagrimas que no saliera. Sus nalgas empinadas se ofrecían en sacrificio... perforé suavemente sus sentidos, dejé escapar un último gemido, hasta sosobrar entre sus mareas. Todo se volvió agua, y de sus piernas nacieron vertientes de mojada corriente....hasta desaparecer entre ellas y dejar la última gota dentro de ella.
Don Juan , Entre las nubes.