Seducidos

martes, 10 de mayo de 2016

Sensibilidad.

" Para ella había sido todo, sus ojos se habían cerrado, su corazón aún estaba agitado..
Los senos volvían a su normalidad... los labios dejaban de ser gruesos mientras sus piernas derramaban las destiladas gotas de miel... ya sólo estaban mis dedos recorriendo su vientre y bajando hacia la humeda morada... los gemidos se habían apagado mientras sus nalgas buscaban cobijo acurrucandose a las carnes del amante... era tarde para ella...No quise buscar entre los plieges, nada más quedaba la calida carne expuesta a mis deseos....."

Don Juan de Marco, sensibilidad...

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En mi jardín el deseo no tiene límites.