Dos disparos y almizcle en su piel.
El almizcle puede describirse como polvoriento, suave, ligeramente dulce, y a veces se compara con una versión seductora del "aroma natural de la piel". Debido a su cuerpo de aroma cálido y rico, el almizcle le pertenece a su piel de fragancias ambaradas. En su sexo, el oro de una resina que emerge desde adentro, y su cabeza escondida apreciada como piedra semipreciosa por su belleza y color anaranjado, cálidos vinos amansarían mi boca.
Entré a la taberna decidido a quitarme el polvo del desierto, dos duelos por orgullo y sobrevivencia, dos disparos y una colt con 4 balas. Aún el cromado del arma mantenía el brillo, y el cañón guardaba el calor del último disparo.
-Un whisky,,, seco.- Cateo el entorno asegurándome que nadie molestaría.
- hola vaquero...- su silueta, ajustada por un corsé y un profundo escote, se adelantaba entre la humareda de cigarrillos de negro tabaco. Su melena roja, enmarcaba su rostro lleno de cerezas que parecía oscurecerse tras la alba sonrisa y la lengua que humedecía sus labios.
Nada como el suave aroma de una piel, esa sensación cálida, suave, terrosa, amaderada, limpia del sudor, exquisita, o incluso animal. La sensación envolvente y reconfortante de un toque fresco y jabonoso. Ese aroma volátil sobre la piel, añadiendo más sensualidad y profundidad al acto amoroso. Transpira mi corazón, y el pasado reciente tiende a olvidarse por ese instante.
- ¿Qué buscas extranjero?. preguntó muy cerca de mi oído, donde se mantenía el silvido de la última bala, y el zumbido de aire que me obligo a sentir que a veces debía retirarme.
El almizcle de olor cálido, sensual, empolvado y animal, que evocaba su piel limpia con una profundidad escandalosa, hacía desear seguir viviendo lejos de las balas. En la profundidad de la sordera y el bullicio de la taberna, su interior. Mi silencio y el gesto de tomar el vaso para llenar mi garganta de fuego, notas terrosas, amaderadas o ligeramente dulces, actuaban como un fijador que unía el calor de su cuerpo dando durabilidad a su fragancia, siento como vibra su cintura al acercar mi boca a su cuello queriendo retener el espíritu de su piel.
- Un dormitorio y un baño.- pedí al tabernero arrojando un fajo de dinero. Le tomé fuertemente la muñeca y le ordené.- Vamos, acompáñame.
-Hey!!!- reclamo ella. antes invitame un trago.
-No hay tiempo muñeca.
Una vez dentro del gran barril, sus manos lavan suavemente mi espalda y pregunta por cada cicatriz, cada rasguño. Su origen es animal, no demoró en desnudarse, ella era cierva, vegetal. Sus labios vaginales, de angélicas e hibiscos, se ofrecen suaves y limpios, almizcle blanco, que describo como una segunda piel mejorada. Mis caricias toscas delatan una sensación reconfortante y seductora, casi como una caricia animal y terrosa. En sus formas, más concentradas, tiene matices que recuerdan a la piel con a notas de bosque.
Muy fuerte, penetrante y con notas amoniacales crudas mi boca se vuelve seductora al diluirla con beso brusco, pero elegante. Abajo, su profundidad es de un color púrpura oscuro, húmedo, suave y untuoso al tacto, fijando los aromas y alargando su intensidad.
Su cuerpo de almizcle, de un profundo significado espiritual, símbolo de purificación, protección, atracción y la esencia del ser, me conecta lo terrenal con lo divino; Su cuerpo usado para atraer amor, mejorar mi mente maldita, equilibrando mis emociones y la redención de mi alma. Siento valorado su aroma potente y su capacidad de fijar la espiritualidad en un espacio de tiempo. Su aroma profundo equilibra las emociones, fortalece la conexión espiritual y la paz interior. Ella es una fragancia poderosa vinculada a la pureza y la divinidad, la esencia que permanece cerca de su origen.
Un gemido torcido rompe el silencio, y un manantial llena mi boca, quitándome la sed y el peso del desierto, y las balas, que acaban de quitarle la vida a dos cristianos más.
Rodrigo Fúster.


Un oeste llevado al más estilo sensual , donde las balas y el polvo del camino se convierte en un barreño donde las almas se embadurnan de deseo y provocación , convirtiéndolo en un duelo de deseo y placer.
ResponderEliminarEl viejo oeste, lejos de las balas y cerca del deseo. Narrativa erótica
EliminarNada como las chicas de la cantina con esos corsés irresistibles ;)
ResponderEliminarU mundo de oscuridad en un paisaje de luz.
EliminarNo sólo hay disparos y jugadores en el Oeste. También erotismo, sensualidad con una irresistibles chicas.
ResponderEliminarSaludos.
Que tu imaginación sea el límite para conectar en el sexo, lo que parece inconexo....mejor ve despacio, aun te quedan balas!!...Bssss
ResponderEliminarDentro de lo salvaje, la suavidad de una piel, el oasis deseado.
ResponderEliminar