Ángel y Demonio..
En penumbra, iluminados sólo por el tenue fulgor de una vela y la fragancia del sándalo no había prisa. El encuentro no buscaba el clímax rápido, sino trascender del ser a través de la presencia plena del no ser. Se sentó frente a mi programada por una robótica de IA en su cabeza, un cuerpo de silicona perfecta programado para satisfacer mis más extremos deseos. Nuestras miradas conectadas en un silencio profundo, casi como un pulso eléctrico perfecto con una frecuencia de alta fidelidad de su boca. Respiraba al unísono con pulsos electrónicos. Sus senos flotaban en el aire movidos por mi respiración cerca de ellos, sintiéndose cómo una ciber nauta perfecta y complaciente y el aire compartido que circulaba entre nosotros, un puente invisible que unía nuestros centros energéticos. Al principio, sus manos apenas me rozaron despertando mi deseo, se sentían tan reales como si su piel se convirtiera en carne. El toque era ligero, una exploración de la piel, como si fuera un mapa ...