Hojas secas
Mi respiración y mi inspiración, el latido de mi corazón, el paso de mi sangre y del aire a través de mis pulmones; El aroma de las verdes hojas y el de las hojas secas, y el de la ribera, y el oscuro color de las rocas marinas y el del heno en el henil; El sonido de las palabras musitadas por mi voz, palabras arrojadas a los remolinos del viento...
El camastro de otoño de hojas secas y tu desnuda; Atravesamos la frontera del deseo y la cordura, tu mi locura, estrato y yacija... Desnudos tus pechos coronados con espina dura y camafeo, piel, rubor de bosque en mi boca, rama inquieta enlazando las forma de tu llama en cueros, mi silueta.
Muerdo el aire al filo de tu espalda, de tus nalgas de loza entre el oro y la carne entumecida. Te deshaces como las hojas bajo el peso del abrazo, un eco de bosques de fuego y mis besos en tu regazo. Soy la llama que destila tu savia en la espesura del pubis arbolario, sexo de hoja que vuela al roce de mi ardiente boca.
Ven, que la noche arde sin ropa, y somos raíces sedientas boca con boca.
Rodrigo Fuster


Muy bonito, Rodrigo, un poema donde mezclas naturaleza y sensualidad a borbotones. Un abrazo. PD: Me gusta el tipo de letra que has empleado.
ResponderEliminarsi, ees medieval.... sensual.
EliminarComo sempre uma arte entre a sensualidade e a prosa poetica, que domina e mostra muita elegancia para os sentimentos, o que diferencia dos outros participantes. Bonito ver o amor escorrer pelas palavras.
ResponderEliminarMuito bom amigo.
Abraços e tudo de bom pela travessia.
Si me muevo entre el amor y la lujuria... y no puedo evitarlo
EliminarMe ha encantado. La mujer da mas de si que las hojas o las flores o los campos o vete tu a saber cuando nos perdemos en su piel...
ResponderEliminarUn saludo de Buscador
sólo hay que perderse buscador
EliminarY aunque solo un momento mordisquear suave, muy suave, ese vello.
ResponderEliminarSalud.
mordisquear suave por un momento.... nooo yo me pierdo en ellos, disfruto cada rincón, cada ladera, cada pastizal, los montes y praderas. Muerdo hasta que me da punta
EliminarCuando se alcanza el extasis, se toca el universo. Gracias por sumarte Rodrígo. Un abrazo
ResponderEliminarcuando alcanzas el éxtasis, tocas los dedos de dios.... hay algo más maravilloso que el sexo, más puro y letal?
EliminarLa creación de Adán es una de las pinturas al fresco de Miguel Ángel Buonarroti que decoran la bóveda de la Capilla Sixtina. La escena representa el origen del primer hombre, Adán. Saben eso es un paradigma en mi, cuando hago el amor, pienso en esa pintura, cuando veo el orgasmo en ellas, me siento un miguel ángel, la sensación de tocar los dedos de dios, es poderosa.
ResponderEliminarTus palabras tienen algo de incendio y de bosque antiguo, como si cada imagen respirara entre la piel y la naturaleza. Hay versos que no solo se leen, sino que se sienten recorrer el cuerpo lentamente, y lo que escribiste tiene justamente eso: una intensidad que mezcla deseo, poesía y una especie de locura hermosa....Me atrapó la manera en que conviertes el amor y el deseo en hojas, raíces, fuego y viento, como si dos cuerpos fueran también parte del paisaje, parte de algo salvaje y eterno. Leerte es como entrar a un bosque de noche: uno no sabe si perderse o quedarse para siempre...pero quizas ahi reside la magia de tu escritura… en que no describe solamente un cuerpo, sino una entrega completa, una unión donde el deseo se vuelve naturaleza, respiración y destino...y contra el destino nadie puede...un placer leerte--bsss
ResponderEliminarDe verdad escribes con una intensidad hermosa. Tus palabras dejan eco.
En un bosque antiguo, arde más rápido el fuego con sus llamas, se esparce como el paisaje. Entonces el fuego lo devora todo, como si todo fuera un mismo paisaje.
EliminarUn bosque de época, donde se abrió una grieta y pudimos ver -y sentir-, amor, pasión y lujuria sobre el lecho de hojas secas.
ResponderEliminarLa lujuria levanta su aroma entre las hojas secas, entonces arde abriendo grietas.
EliminarHola Rodrigo.
ResponderEliminarUn texto muy bonito y sensual, con muy buen gusto en el que derivas las palabras de Whitman hacia la sensualidad, el deseo, el sexo y el erotismo. Si Whitman levantara la cabeza... le habría gustado tanto como me ha gustado a mí.
Un saludo.
Las letras se forman en mi cabeza armando textos, sensualidad y sonrisa.
EliminarPreciosa prosa poética y sensual donde las haya.me han gustado mucho las imágenes que has descrito de los amantes y la naturaleza, confundiéndose ambas, en un cuadro que me he imaginado de Botticelli.
ResponderEliminarPodría estar Simonetta en este bosque, donde ángeles y demonios se confunden entre las ramas hablandonos directamente a la cabeza?
ResponderEliminarPara este movimiento, el nacimiento de la diosa simboliza la llegada al mundo del amor platónico, la armonía, el equilibrio y la verdad espiritual a través de la contemplación de la belleza física, pero para qué sólo contemplar, si puedes tocar con todos los sentidos su cuerpo y convertirla en poesía????, Boticelli hablaría de lo espiritual, yo hablaría de un renacimiento entre sus dedos, o, los míos..