Seducidos

lunes, 28 de septiembre de 2015

El tatuaje de Amapola


ERA UNA OBSESIÓN, LA MÁS GRANDE DE MI VIDA. DESDE QUE LA VI VOLABA EN MI MENTE CON UNA LIBERTAD FUERA DE CAUSE, Y AUNQUE ERA MENUDA, SU DELICADEZA DE FORMAS ME TRANSPORTABA CADA VEZ QUE LA DIBUJABA EN MI MENTE, ERA UNA ADOLESCENTE SIN PUDORES, EXHIBÍA SU TATUAJE COMO UNA PINTURA EXPUESTA ... ENTONCES LA INFIDELIDAD EMPEZÓ A SURCAR MI CABEZA, CREANDO CONTRACCIONES INVOLUNTARIAS EN MI VIENTRE, Y MÁS ABAJO, ESTABA DISPUESTO A PAGAR POR ADMIRARLA DESNUDA PARA NO PERDER NI UN DETALLE DE TAL OBRA.

EMPECE A HABLAR CON ELLA LUEGO DE SEGUIRLA POR VARIOS DIAS, CADA VEZ QUE ESTABA CERCA DE ELLA, MIS PENSAMIENTOS ME ENVOLVÍAN AL PUNTO DE ALEJARME DE LA REALIDAD, HASTA QUE POR FIN UN DÍA LA ENFRENTE SIN PUDORES... ¿QUIERES DEJARTE HACER EL AMOR POR DINERO...?... TITUBEO, Y CONTESTANDO LO JUSTO, SÓLO ABRIÓ LOS LABIOS PARA DECIR ¿ CUÁNTO? .... Y EN ESE PRECISO INSTANTE LA LUJURIA SE APODERÓ DE TODO MI CUERPO...
JAMÁS LA TOQUÉ... PERO HASTA HOY ESE TATUAJE SIGUE DANDO VUELTAS EN I CABEZA.


Don Juan de Marco, obsesionado por una flor, y a punto de perder la cabeza.

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En mi jardín el deseo no tiene límites.