Seducidos

martes, 19 de julio de 2016

La piedra de Jade

Acaricié sensualmente su cuerpo, apenas rozando su piel, poco a poco conecté con su erotismo. Baje a sus senos con ligera delicadeza, circularmente y con distintas presiones, despertando su energía sexual que florecía entre sus piernas, en su sexo, y lo podía sentir por el movimiento ondeante de su vientre, sus susurrantes gemidos, y el silbido casi imperceptible de sus labios. Mis manos bajaron por su vientre , mientras mis dedos danzantes jugaban con la sensualidad suave de los oleajes de su vientre, hasta llegar a sus suaves labios vaginales tibios, húmedos y abiertos. Gire suavemente   acariciando en círculos la sensualidad suave del botón de seda.

En mis manos estaba el Huevo de Jade, de un profundo verde, tan suavemente pulido, que cualquier gota que lo mojara, bajaría sin apenas percibirlo.

Coloque la base más ancha del huevo delicadamente sobre su sexo, y tras ligeras contracciones, fueron cediendo mientras lo hundía, finalmente se perdió entre sus carnes, a la vez que un ligero gemido escapaba desde lo más hondo de su alma. sólo lo fui empujando hacia dentro, hasta que su piel lo volvió a cubrir todo, viéndolo desaparecer ante mis ojos. Ejercía  presión, mientras el huevo seguía su camino por el primer tercio de la vagina, que es donde se cierran los músculos para llevarlo aún más adentro. Parecía no sentir el huevo, y le pedí que apretara suavemente sus muslos, halando la pelvis hacia arriba, como si estuviera reteniendo la lluvia dorada. Visualiza y siente el huevo de jade dentro de ti. Aprieta y suelta suavemente, relájate, y vuelve a repetir una y otra vez.


Intenta mover el huevo hacia adentro y vuelve a empujar afuera, lentamente, no lo dejes salir....con sensualidad e intención, conectándote profundamente con tu esencia de mujer.

Todo era ahora silencio, el mundo desaparecía entre ella y yo, pendían en el aire fantasías y sentimientos, puros y simples. Anda, trata de mover el huevo de lado a lado. Primero, moverlo a la derecha, contrayendo todo lo que hay en esa dirección. Haz un movimiento similar con tus músculos del lado izquierdo para movilizar el huevo hacia el otro lado. Visualiza y dibuja dentro de ti estos movimientos, te será más fácil trasladar el huevo de jade en la dirección deseada. Deja que baile dentro, déjate acariciar por el huevo y disfruta su forma, su dureza, su suavidad, como si yo estuviera dentro. Descansa cuando te sientas cansada. Así nace la energía  y es importante la pausa para que tu sexo lo asimile y todo el cuerpo se beneficie de ello. Simplemente déjalo ahí, dentro de ti, y agradece por la caricia. Coloque la mano derecha sobre su pecho,  a la altura del corazón y mi mano izquierda sobre su vientre. La dejé respirar suavemente, transmitiendo mucha paz y tranquilidad a su piel, las caricias se hicieron tan suaves como la piedra de jade que mantenía dentro.  visualicé el huevo bailando dentro de ella, deseaba estar ahí, como una suave y radiante energía que le mojaría por dentro, quería nacer como un estero , como un suave caudal de zumo, pegajosa y espumante, hasta convertirme en un caudal de deseo, en mareas de angustia, y le pedí que empujara suavemente hasta volver el huevo de jade a mis dedos. Cuando
broto de dentro, un largo gemido acompaño la sensualidad extrema de la escena, y viéndola suave y mojada , aproveché para hundir mi sexo en ella y empuje imaginando el huevo dentro, sentí como su sexo me envolvía con extrema sensibilidad, y pidiéndome un ritmo apasionado. Dirigió cada una de mis embestidas hasta alcanzar la presión deseada y liberar el éxtasis acumulado dentro, para explotar y diluirse entre jadeos, desapareciendo en silencio frente a mis ojos sorprendidos y extasiados. Mojada por dentro, deja que la sabia escurra suavemente entre tus labios, disfruta ese instante de humedad, y percibe su cremosa esencia corriendo suavemente por sus muslos, y así se entiende la esencia del Jade.

Don Juan y el huevo de jade.

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En mi jardín el deseo no tiene límites.