Seducidos

viernes, 29 de julio de 2016

Orquídea Roja



Al rojo carmesí que envuelve mi vida, a aquellos senderos donde busco y me pierdo, que tantas veces he recorrido y profanado.....  de donde bebo día a día, de sus empalagosos manjares, donde aquellos cabellos de ángel me acarician y humedecen los  labios,  donde pierden el rumbo, donde pierden cordura, donde la locura no tiene fondo....
 A la vulva estancia húmeda que regurgita  a  manantiales, al recinto que me atrapa, a  la locura insomne de mis placeres y deseos... donde nacen los gemidos  y rompe en olas el candente vientre, dónde tiembla la pequeña lengua que atrapo entre mis labios, donde se agita el alma y duerme un orgasmo.
A  los jadeos infinitos que provoco, a la morada que habito para mantener mi fuego encendido...

 Mi placer culpable... Al tesoro que esconde los secretos más íntimos de la orquídea que cultivo,
rescato y mojo. Al camino a la perdición y los placeres más antiguos.
Déjame beber,  déjame encontrar el cáliz, déjame descubrir todos los secretos que he de develar....  déja acercarme al último sendero; el que me vio nacer y en el que he de morir después de estar en él cautivo.

Don Juan…  el jardín que habito.

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En mi jardín el deseo no tiene límites.