" El deseo me llevó por caminos sin retorno, y a la edad de 16 años conocí tu sabor... nunca esperé que tu deseo me envenenara, hoy mis delirios te los dedico a ti..por que es de tu jugo que hoy deseo beber y de tu veneno morir..."
"... Cuando ella logra cierto grado de placer, cuando no debe de perder esa sensación, me quedo en la misma posición y mantengo el mismo movimiento, su cuerpo me avisa, esta en tensión y quieto. Y si el punto de sensibilidad desaparece, cambio el movimiento de mis labios y lengua. Cuando siento que va a llegar, que va a tener un orgasmo , mantengo la presión, ella inicia un movimiento rítmico contrayendo los músculos vaginales, trato de hacerla gozar al máximo y aumentar las sensaciones, dejo que mi cabeza frote su pelvis y aumento la presión de mis lamidos sobre el clítoris soltando a pausas, para volver a presionar con más fuerza... su vientre dibuja olas... sus piernas se tensan y sus gemidos se abren en sonidos más ahogados y cerca ya del final, cierra los ojos, y su cuerpo se vuelve sólo piel, es toda vagina y clítoris , yo desaparezco de su mente, festeja su feminidad , no hay nada más, llega a verse desde fuera de su cuerpo haciendo el amor... y... aparece ese cuadr...
Sus piernas se fueron abriendo lentamente empezando a revelar sus secretos. Sus labios se hinchaban al roce de los míos, cada surco era dibujaba por mi lengua. Las gotas de sudor bajaban por su cuerpo, y eran recogidas suavemente por mis labios, como queriendo beber de sus pecados, los que brotaban uno tras otro, suplicando que me acercara a la miel de su carne. Sentí como su sexo buscaba mis labios intensamente, retorciéndose entre jadeos y gemidos. Finalmente ante mi, brillaban sus labios vaginales despegándose con hilos sedosos, y densos hilillos de fluidos que emergían del interior. Su apretada vulva, se dilataba, dejando ver su interior, pardo rojizo y bañado de miel, los que mediante sus brillos iban liberando la pequeña cabeza de oro, que asomaba tímidamente entre los pliegues húmedos. Mi lengua terminó se romper los hilillos que quedaban vírgenes, rodie envolviendo la cabecilla entre mis labios succionando suavemente, su cuerpo se estremecía, dejaba correr ...
La pondré como una puñalada y abriré hasta la muerte sus piernas temblorosas, morderé sus senos y pezones. Con los ojos cerrados, en sus caracolas, en un espeso río de semen, la inundaré de gracias y amapolas. Me envolverá con sus rodillas, hasta hundirme en sus labios, en su cerco de agujas y le entraré llorando en sus pasiones, entre vellos mojados, mojados, mojados... La haré rendirse escapándose entre suspiros y gemidos escarlatas, hacia nunca, hacia nada, trepándome en la lenta crápula, agarrándome a sus recuerdos y razones con una sola mano, con un dedo partido agitando su fístula de sal desolada. El deseo que ahora me cautiva seguirá, como un predestinado. Dócil, mártir, sumisa, condenada al cruel suplicio, viva. Consumiré mi pasión bebiendo la b ebida que los dioses usaban para curarse las heridas de las agudas rosas, de mojados pétalos hirvientes; de sus senos, donde nunca un corazón ha latido ... Y quedó rendida su fuerza; sedienta sie...
Al despertar de todo, los lienzos, yacen en el piso formando exquisitas trazos de luz y ella, tirada en el suelo mira sin entender absolutamente nada y pregunta con ingenua sensualidad: - ¿Si pudiese pintar la pasión, mi estimado Don Juan...de que color seria....? De negros oscuros y rojos profundos, con chispazos de luz. Amarillos enteros saltando de sus cabezas. Azules intensos acompañados de verdes hebreos y olivos de amanecer. El deseo es un trazo firme, sin forma, de mucho color, completo en esencia, de sustancia irregular. Los gemidos, rosados fúnebres, jadeos vacíos de transparencia, casi sin color, dicen que brillan con mucha intensidad. Ella tiene senos de fuertes color carmín, sus nalgas son de ocre profundo y su sexo azul. La esencia, es de color esmeralda con tintes de lavanda, no sé, frutal, dulce y suave... Jugoso en el centro, húmedo en la profundidad. El calor me place y a veces me agobia, desearía explicarlo mejor. Esta desnuda, la sangre corre y mi sexo se conviert...
El almizcle puede describirse como polvoriento, suave, ligeramente dulce, y a veces se compara con una versión seductora del "aroma natural de la piel". Debido a su cuerpo de aroma cálido y rico, el almizcle le pertenece a su piel de fragancias ambaradas. En su sexo, el oro de una resina que emerge desde adentro, y su cabeza escondida apreciada como piedra semipreciosa por su belleza y color anaranjado, cálidos vinos amansarían mi boca. Entré a la taberna decidido a quitarme el polvo del desierto, dos duelos por orgullo y sobrevivencia, dos disparos y una colt con 4 balas. Aún el cromado del arma mantenía el brillo, y el cañón guardaba el calor del último disparo. -Un whisky,,, seco.- Cateo el entorno asegurándome que nadie molestaría. - hola vaquero...- su silueta, ajustada por un corsé y un profundo escote, se adelantaba entre la humareda de cigarrillos de negro tabaco. Su melena roja, enmarcaba su rostro lleno de cerezas que parecía oscurecerse tras la alba sonrisa y la le...
Llegó dentro de una botella, cuidadosamente protegida, una carta escrita el 8 de agosto de 1905. En ella, una niña llamada Jádee, de 15 años, se presentaba con un dibujo quién se describía así: Mi aspecto es más o menos así, escribió debajo del retrato hecho a mano. La joven explicaba que le buscaba. Había incluido su dirección . Sin embargo, esa parte del papel se había deteriorado con el tiempo. E l viaje de la botella, de unos 250 kilómetros a través del mar Báltico, resultaba asombroso. Tras casi treinta años flotando a la deriva, el mensaje finalmente llegó. Esa botella sobrevivió a tantas tormentas que han provocado daños, erosión e inundaciones y aún así, llegó a mi playa ese día, algo desgastada pero intacta, decía más o menos esto. (lo que se podía leer: "¿Por qué no recuperamos los gemidos y arañazos? Echo de menos tus labios recorriendo mi cuerpo, de arriba abajo. Me falta cada uno de tus dedos que hacían temblar mis piernas. Me da pena pensar que no entrelazaremos nues...
A los que se derrumban en su concavidad incandescente, saciando el hambre de carne cruda. No es tan sólo un triángulo de pincelada abstracta y negra entre los muslos, no es sólo un espacio mojado contra el fondo de tibia blancura. No es tan fácil seducirlo porque se esconde detrás de besos amorosos, de trazos de literatura. Es la letra sagrada del espíritu que se despliega sabia sobre el tiempo. Es el arca que contiene la alquimia de la especie; Los esclavos del deseo no lo sospechan cuando lamen la herida más antigua, cuando palpan la húmeda cicatriz de brillo mojado y sedoso o cuando se disuelven dentro de su vasija pronunciando un sortilegio. ... Vamos sonámbulos hacia la oscuridad exquisita de la noche, para observar radiantes cómo crece abierta al roce de nuestros dedos la pretérita flor húmeda y ancestral disolviéndonos hasta el éxtasis sombrío de su alma. Rodrigo Fúster Serendipia y Trazos de Ginebra
Para esto, es necesario no buscar nada, no planificar objetivos comunes que no sean internos. Es fluir en el instante sin mente y dejarse llevar por la corriente del amor hasta fundirse en un solo cuerpo y llegar a sentirse tan bien, que no se quiere salir de ese estado, porque uno se siente tan vivo, que todo lo demás parece opaco y sin vida, eso es un regalo de vida tan grande que, inevitablemente, transforma la vida de cualquier ser humano que se determine a vivirlo. Y la vida vale la pena vivirse, porque reúnes tanta energía en ti, que la creatividad y la magia inundan tu espacio y te sientes, por fin, conectado con la energía del flujo universal que te da acceso a niveles superiores de consciencia que han estado esperando por ti. En tu ignorancia percibes el sexo y erotismo como un placer inherente a la vida, negándote la posibilidad de vivir, porque siempre habrá algo más importante "porqué vivir ". Es muy importante comprender que la semilla es la energía más elevada q...
"...Mi rostro atrapado entre sus piernas se ahogaba mientras el sudor de su piel se adherìa a mis labios, temblaba. Retorcida entre las sabanas, suplicaba, lloraba de deseos satisfechos entre quemantes labios sexuales donde el manantial florecía. El trueno del cuerpo ardiente mojaba las sabanas, en las que atadas sus caderas, luchaba insesante para liberarse del presidio eterno y golozo, moría, desaparecìa para volverse invisible a mis ojos. Lejos sus gritos se escuchaban, ella se evaporaba en deseo, se disolvìa entre gemidos, pero no dejaba de pedir que mis manos la sometieran..." Don Juan De Marco
"Quise recoger cada gota y recorrí su piel con besos amorosos. Al llegar a la fuente del deseo, sus muslos aprisionaron mi rostro, sus piernas temblaban, sus gemidos recogían todo el aire que había en su habitación. Entregada a mis deseos sus piernas se abrieron, ni la fuerza más intensa pudo detener mi boca, y me escabullí para beberla hasta que su cuerpo se rompió en lamentos y agonía. Su espalda se dobló sacudiendo el sudor que corría por su vientre, el que gota a gota se mezcló con mi olor, Almizcle, dicen algunos que le llaman a esa particular fragancia que dejan dos cuerpos al fundirse y al amar..." Don Juan De Marco
¡Que bello!!!
ResponderEliminarLindo, sensual dulce y tierno al mismo tiempo..
Encantador!!!
Besitos cálidos y dulces
Veneno adolescente.
ResponderEliminarPárvulos jugos.
Besitos.
Todo un placer...un veneno de mi ser...
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