Exquisita tibieza...

"... al resbalar por mi vientre, sentí que caería la noche, y cerré mis ojos para sentir como tu sexo envolvía el mío en tibiezas exquisitas...sentí tu piel mojándome las paredes erectas, y como me fundía dentro de ti, como el noble acero, a la espera de ser transformado... y fue justo en esa fracción de segundos que sentí como la oscuridad lo cubría todo... el fuego y el acero se transformaron en un sólo ser clamando el orgasmo único y final..."
Don Juan De Marco... (Escucho a Medea entrando por el balcón)
se lo merece, aunque no le comento, su blog es genial y sus palabras estan llenas de pasion.
ResponderEliminarMedea si me lees tengo un problema con tu blog no me deja comentar cielo
besos a ambos
Esa dureza extrema acaba derritiéndose en el eterno fuego de mi Olimpo. Nada, absolutamente nada, puede hacer que tu elixir no corra por él.
ResponderEliminarCaricias