Seducidos

miércoles, 13 de abril de 2016

El Baño

" El agua mueve mis dedos entre tus piernas, tocan cada rincón sin recelo...mi lengua espera...lavo con mis dedos tu sexo cuidando cada rincón, ... mi lengua espera... el jabón se deshace entre mis dedos...se que es preciso preparar el camino.. necesito que el brote nazca entre tus labios... ese brote que deseo lamer fresco y henchido... mi lengua espera... entonces mis dedos penetran entre tus labios vaginales lavando el morboso deseo de mi boca...cada caricia dispara tu alma entre gemidos... el brote nace desde dentro de tu piel...mi lengua espera...y el que era solo un punto entre tus piernas,se muestra tomando ese color rojizo e hinchado... mi lengua espera... entonces abro tus piernas para mirarlo como nace tirando con fuerza hacia afuera... orgulloso y suave entre los aceites que le bañan...mis ojos tientan el placer y esa mirada te excita y ruegas...mi lengua espera...y un dedo le unge de caricias para soltarlo de tus carnes dejándolo libre en brote maduro... te pido que salgas de la bañera... te resistes, tus piernas se abren ára pedirme que lo beba,...mi lengua espera... y mi manos despejan el agua y abren tus carnes con la delicada suavidad de una rosa... entonces ... mirándote a los ojos, buscando con ansias el final del calvario de tu espera... dejo que mi lengua recoja las gotas que corren por tus muslos... lento... sintiendo como tiembla tu piel y ruegan tus labios apretándose entre los dientes... y delicadamente beso por sobre los labios evitando tocar el clítoris que te atormenta.. los dibujo con suavidad entre mis labios... y dejando caer la espera vuelvo a bajar hasta la base de tu sexo, para emprender abriendo el camino, mientras tus labios se liberan brotando en sangre acumulada... y en ese ligero recorrido engancho por primera vez el centro de tu deseo, y conteniendo las ansias de mi lengua, cierro mis labios succionando con maestría la seda erguida y lasciva de tu ser... entonces la agonía te alcanza y te deshaces entre mis labios frunciendo el seño y apretando con fuerza tus labios entre los dientes... y en loco avatar tus gemidos se ahogan con el agua que corre por tu sexo y entre mis labios..."

Alguna vez Don Juan, a la llamada de Ayanay

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En mi jardín el deseo no tiene límites.